martes, 29 de mayo de 2018

Dije voy.


Dije voy y eché a andar,
algunos me vieron de reojo,
yo los miré de frente,
me acaricié las sienes,
fijé las pupilas en el camino.

Y el camino es miedo
y el destino siempre incierto,
y tiemblo de frío, o me acaloro.
Sin embargo...
dije voy y he echado a andar.

Me unté la esperanza con fé,
me la puse en la piel,
me la presillé en el alma.
amuleto y espada
calma profunda y fresca,
afilada melodía de alabanza.

Hoy he dicho voy y he echado a andar.
Adelante un carril de un solo sentido,
mis pupilas, fijas en el camino.






sábado, 12 de mayo de 2018

Si no era...

No era amor y sin embargo la idea nos salvaba de la muerte. No era amor, era afluente nuevo,
volver a creer en segundas oportunidades, creer en hoy, en mañanas. En que "algún día quizás" importe. Si no era amor al menos colmaba y sacudía las tristezas, diluía el alma trémula en la piel, le devolvía la brisa a los sueños. Encendía el cuerpo librándolo de su hambruna.
No era amor pero me salvaba. Si no era amor, al menos me latía la vida.


miércoles, 6 de junio de 2012

Noche en Venus...



Noche de eclipse sublimando nuestra efímera existencia, extraña alineación de Venus bajo el eterno misterio del omnipotente universo enaltecido sobre nuestros pensamientos de simples mortales. Con osadía de Diosa pagana te lanzo una mirada invitándote a profanar mi palidez de luna con tu lujuria de hombre blasfemo, incitando tus instintos primitivos con la punta de la lengua, cediéndote el paso para que pernoctes en los cálidos rincones donde te ofrezco un refugio del feroz asedio de la noche, del futuro incierto, del mañana.
En tabernáculo divino aflora mi esencia para verte ebrio, y entre complacientes besos, mi naturaleza gime y tiembla mientras tu sombra va resbalando por las laderas de mi espalda buscando resultar herida en el filo de mis caderas... Sé que quieres saberte exclusivo de mis devociones, reafirmarte donde se desgarra mi silencio para estar seguro de que te pertenezco.
Tiemblo yo, tiemblas tú, tiembla la noche.Con furia resentida tu marea germina de entre sus abismos, salpicando mi noche de traslúcidas estrellas, con su viril y blanca espuma.

lunes, 7 de mayo de 2012

Bajo las lunas de Miró...


Aún entre las aguas frías del estanque de la medianoche, donde tenemos sumergidos los pensamientos, las manos, y los sueños, quiero regalarte los tejados azules de Picasso bajo las lunas de Miró.

Trono de la desolación.

Me ves sentada en esta silla incómoda de patas cojas apelando en vano a la ley de la compostura mientras tú solo me das la mirada indiferente, Un trono de la desolación en medio de la dimensión angosta, y yo fallando en el desesperado intento de mantener el equilibrio, sin poder, o sin querer, mirarme ya en tus ojos.
Quiero y no quiero levantarme de la silla porque no hay garantías de que me espere la libertad, No hay garantías de que exista una dimensión tangible de la felicidad. No hay garantía de que pueda llegar lejos, con alas rotas, y piernas cojas.Todo lo que siempre he conocido eres tú y este trono de la desolación en el espacio angosto, ahí donde el violento ruido de tu silencio es un puñal hiriente, donde mis memorias se aferran a un holograma de la felicidad. Donde no puedo mirarme ya en tus ojos, porque nunca me devuelven, hermoso, mi reflejo.

miércoles, 2 de mayo de 2012

En la memoria de las piedras ...

En algún abismo
bajo el aparente mar rendido
donde la nada ruge,
está el secreto de todo.
Donde mariposas negras se fracturan,
frágiles viudas de una ilusión de vida
que se difumina en el sudor de los cristales
en los singulares días húmedos,
que son tan singulares,
cuando escribo en la nada con los dedos.
Mientras las letras se vuelven agua,
agua ordinaria que se derrama
escurriendo hasta al suelo,
evaporándose para retornar a sí misma,
al origen de cada movimiento.


Allí donde llamo a la ausencia compañía
un reflejo observa desde la ventana empañada,
y todo lo nunca escrito,
está guardado en la memoria de las piedras.



Dedicado a Ingrid Jonker.


viernes, 6 de abril de 2012

Crónica de la violencia psicológica...

El mundo...
Esa trágica comedia silente
que ensordece con su muda ineptitud sostenida,
que amordaza y subyuga al grito,
que burla la esperanza.

El mundo, ese teatro
de representaciones exquisitamente articuladas
proclamando justicia al filo de la daga indolente,
mientras corremos tras el ensayo improvisado
de una licenciatura en arte dramático,
como protagonistas de papeles secundarios.

Y alguien aplaude mientras lanza la piedra,
y alguien conspira mientras deja caer el pañuelo,
y alguien que no entiende ríe,
alguien sordo, mudo, y ciego, está ausente en la sala,
y la palabra de alguien se queda declamando sola
su trágica comedia silente
en algún lugar existencial hostil con la luz apagada.

Las proyecciones persiguen al soñador,
el esfuerzo tropieza con dificultades infranqueables
en un capcioso y engañoso jeroglífico,
entre el enigma y la clave.

Cierra el telón akáshico,
cada espectador ha interpretado su obra.
Cierra el telón
y los egocéntricos actores se aplauden...

La búsqueda resulta más significativa que el hallazgo.