martes, 17 de julio de 2018

A tí me dí.

A ti me dí, A ti me doy sin cautela, a ti te dejo entrar en mi jardín de ensueños. Hombre silvestre que te enciendes en mi piel, mis manos te acarician mientras me duelen las espinas. Tanto me desarma tu corazòn noble que te regalo la última confianza; Tierra fértil para un amor, y flores agridulces cultivadas con celo. Humilde parcela custodiada a muerte que queda de mí, florecida en otoño, y oculta, de las inclemencias de la crudeza. A tí me doy sin cautela, alma desnuda entre rosas y lirios para que te derrames sobre mí, manantial conmigo, bajo las lágrimas de noches estrelladas sobre el barro movedizo de un sueño. Luz de luna y flores cultivadas con fuego, a tí te mostrarè mi jardín secreto. Incauta, deseando ser, la última orquídea en el paraíso.


viernes, 6 de julio de 2018

.. allí estaba yo, nadando en una laguna insomne mientras escuchaba tu voz. Me embargaba una paz a veces hiriente, como una sensaciòn preservada en críogenia. Una incertidumbre mansa y rendida, que se sometía a la paciencia.

martes, 29 de mayo de 2018

Dije voy.


Dije voy y eché a andar,
algunos me vieron de reojo,
yo los miré de frente,
me acaricié las sienes,
fijé las pupilas en el camino.

Y el camino es miedo
y el destino siempre incierto,
y tiemblo de frío, o me acaloro.
Sin embargo...
dije voy y he echado a andar.

Me unté la esperanza con fé,
me la puse en la piel,
me la presillé en el alma.
amuleto y espada
calma profunda y fresca,
afilada melodía de alabanza.

Hoy he dicho voy y he echado a andar.
Adelante un carril de un solo sentido,
mis pupilas, fijas en el camino.






sábado, 12 de mayo de 2018

Si no era...

No era amor y sin embargo la idea nos salvaba de la muerte. No era amor, era afluente nuevo,
volver a creer en segundas oportunidades, creer en hoy, en mañanas. En que "algún día quizás" importe. Si no era amor al menos colmaba y sacudía las tristezas, diluía el alma trémula en la piel, le devolvía la brisa a los sueños. Encendía el cuerpo librándolo de su hambruna.
No era amor pero me salvaba. Si no era amor, al menos me latía la vida.


miércoles, 6 de junio de 2012

Noche en Venus...



Noche de eclipse sublimando nuestra efímera existencia, extraña alineación de Venus bajo el eterno misterio del omnipotente universo enaltecido sobre nuestros pensamientos de simples mortales. Con osadía de Diosa pagana te lanzo una mirada invitándote a profanar mi palidez de luna con tu lujuria de hombre blasfemo, incitando tus instintos primitivos con la punta de la lengua, cediéndote el paso para que pernoctes en los cálidos rincones donde te ofrezco un refugio del feroz asedio de la noche, del futuro incierto, del mañana.
En tabernáculo divino aflora mi esencia para verte ebrio, y entre complacientes besos, mi naturaleza gime y tiembla mientras tu sombra va resbalando por las laderas de mi espalda buscando resultar herida en el filo de mis caderas... Sé que quieres saberte exclusivo de mis devociones, reafirmarte donde se desgarra mi silencio para estar seguro de que te pertenezco.
Tiemblo yo, tiemblas tú, tiembla la noche.Con furia resentida tu marea germina de entre sus abismos, salpicando mi noche de traslúcidas estrellas, con su viril y blanca espuma.

lunes, 7 de mayo de 2012

Bajo las lunas de Miró...


Aún entre las aguas frías del estanque de la medianoche, donde tenemos sumergidos los pensamientos, las manos, y los sueños, quiero regalarte los tejados azules de Picasso bajo las lunas de Miró.

Trono de la desolación.

Me ves sentada en esta silla incómoda de patas cojas apelando en vano a la ley de la compostura mientras tú solo me das la mirada indiferente, Un trono de la desolación en medio de la dimensión angosta, y yo fallando en el desesperado intento de mantener el equilibrio, sin poder, o sin querer, mirarme ya en tus ojos.
Quiero y no quiero levantarme de la silla porque no hay garantías de que me espere la libertad, No hay garantías de que exista una dimensión tangible de la felicidad. No hay garantía de que pueda llegar lejos, con alas rotas, y piernas cojas.Todo lo que siempre he conocido eres tú y este trono de la desolación en el espacio angosto, ahí donde el violento ruido de tu silencio es un puñal hiriente, donde mis memorias se aferran a un holograma de la felicidad. Donde no puedo mirarme ya en tus ojos, porque nunca me devuelven, hermoso, mi reflejo.